UN SUEÑO FORNIDO
Soñaba yo, que por la senda de la idolatría,
de
la virtud la humanidad corría mis ensueños,
y el sol de la verdad resplandecía como un ángel
llenando el orbe de su luz radiante.
La torpe envidia, la calumnia odiosa
con fatiga,
abaten su poder y bastardía de la melancolía;
y a la voz del progreso se veía sonriente
la sociedad aparecer dichosa en su corcel.
Un pueblo sólo es el linaje humano de adversidades,
triunfa la ilustración, y por su empeño diáfano
su templo cierra para siempre un destino.
A tan mágico cuadro y radiante del ensueño,
al arpa de oro le tendí la mano con una sombra
por cantar tanto bien... ¡Mas era un sueño!...
Un
sueño fortuito que abejea en el ensueño.
todo
un sueño sin alabanza...es sueño
¡Mas era un sueño!...
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