POEMA AL MAESTRO
MAESTRO
Antonio Cabellos Delgado
Yo tengo deuda eterna de amor y gratitud,
con todos los que brindan en diario trajinar,
la luz del pensamiento, el arte del pensar,
y dejan en las aulas su esfuerzo y juventud.
Sublime sacrificio de los educadores,
que guían nuestras mentes, y amoldan nuestras almas;
ellos no buscan premios, ellos no esperan palmas,
su meta es formar hombres de ideas superiores.
Nos hacen, estos faros, buscar puedo seguro,
el norte de los sueños, la aurora boreal,
con numen que escudriña con ímpetu moral,
errores del pasado, enigmas del futuro.
Hay algo de sagrado en su misión, he visto
la mezcla de lo humano y estímulo divino,
marcando huellas hondas al hombre y su destino
que así, como maestro, también lo hizo Cristo.
A MI MAESTRO
A MI MAESTRO
Sé que ahora
es tu día
maestro consejero,
es por eso que quiero con toda el alma mía.
Darte mi poesía y mi abrazo sincero,
mi corazón entero
como dulce cantar.
***
Desanda mi recuerdo
hasta tiempos lejanos,
hasta veo tus manos, mi memoria te alcanza.
Aquellos tiempos idos me parecen cercanos,
y tus consejos sanos
hoy me dan más confianza.
***
Como madero burdo
que el tallador trabaja,
casi como una alhaja puliste mi saber.
De mis tantos errores edificaste un templo
mostrándome el ejemplo
me hiciste conocer.
***
Me dejaste el dechado
de técnica y destreza,
me diste la agudeza de tu mente genial.
Me enseñaste que sólo los que estudian avanzan,
los que luchan alcanzan
su mejor ideal.
***
Ahora por tu día
que Dios te dé mil cosas
las frutas deliciosas de su mejor cosecha.
en relación estrecha con tus pupilos gratos
encuentres lindos ratos
si el hastío te asecha.
maestro consejero,
es por eso que quiero con toda el alma mía.
Darte mi poesía y mi abrazo sincero,
mi corazón entero
como dulce cantar.
***
Desanda mi recuerdo
hasta tiempos lejanos,
hasta veo tus manos, mi memoria te alcanza.
Aquellos tiempos idos me parecen cercanos,
y tus consejos sanos
hoy me dan más confianza.
***
Como madero burdo
que el tallador trabaja,
casi como una alhaja puliste mi saber.
De mis tantos errores edificaste un templo
mostrándome el ejemplo
me hiciste conocer.
***
Me dejaste el dechado
de técnica y destreza,
me diste la agudeza de tu mente genial.
Me enseñaste que sólo los que estudian avanzan,
los que luchan alcanzan
su mejor ideal.
***
Ahora por tu día
que Dios te dé mil cosas
las frutas deliciosas de su mejor cosecha.
en relación estrecha con tus pupilos gratos
encuentres lindos ratos
si el hastío te asecha.
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